Noticias del Dominó Internacional. Edición del 27 de Abril de 2010.
El pasado Martes, día 16 de Marzo de 2010, recibimos un correo electrónico de nuestro común amigo D. Julio Buitrago (Secretario General de la Federación Internacional de Dominó). En él, está la edición del día de ayer de una serie de escritos, que nuestro común amigo denomina: "Noticias del Dominó Internacional".
Pasamos a copiar, literalmente, el mensaje que nos envió:
"D O M I N O Y A L G O M A S
Ignacio Zaibert H.
izaibert@cantv.net
En visita reciente a la ciudad de Boston, la llamada capital de Nueva Inglaterra, nos topamos con el vetusto Fenway Park.
Allí, cerca de Kenmore Square, se levanta orgulloso el viejo Fenway, el más antiguo de los estadios operativos de las Grandes Ligas. En el 2012 cumple 100 años de inaugurado. Un siglo casi de tradición y de recuerdos.
Estando allí recordamos la Serie de Campeonato de la Liga Americana de 2004, entre los Medias Rojas de Boston y los Yankees de Nueva York.
Serie que significó la máxima recuperación (de los Medias Rojas) y el máximo colapso (de los Yankees) de equipo alguno, en eventos de post-temporada.
Las cosas sucedieron así:
Los dos primeros juegos de la serie se jugaron en Nueva York y fueron ganados por los Yankees, el primero con score de 10 a 7, y el segundo 3 a 1.
Para el tercer juego la serie se mudó a Boston. El resultado fue nuevamente favorable a los Yankees con abultado score de 19 a 8.
Así las cosas, los Medias Rojas estaban contra la pared. Los Yankees necesitaban ganar un solo juego más para coronarse campeones de la Liga Americana y disputar la Serie Mundial.
Y entonces, entonces sucedió lo inimaginable. Casi, casi lo imposible. Los Medias Rojas reaccionaron. Paso a paso. Inning a inning. Partido a partido fueron remontando la diferencia, superando los obstáculos y construyeron la hazaña
En el cuarto partido, a la altura del séptimo inning. Los Yankees dominaban con score de 4 a 3. Estaban a seis outs de la victoria y del campeonato. Y no lo lograron
Joe Torre, el manager de los Yankees, llamó a su estelar Mariano Rivera para lanzar las dos últimas entradas. La octava la sacó sin apuros. Pero, en la novena le empataron el juego. En los innings 11 y 12 los Yankees tuvieron oportunidad de anotar carreras, pero fallaron
Y en el cierre del 12 David Ortiz mandó la pelota a las gradas. Los Medias Rojas ganaron el juego, su primer juego. La serie estaba 3-1 a favor de los Yankees.
En el octavo inning del quinto juego, los Yankees ganaban 4 a 2. Otra vez estaban, a seis outs de ganar el juego y el campeonato. Y nuevamente fallaron
En el cierre del octavo, David Ortiz volvió a jonronear, y el juego se colocó 4 a 3. Joe Torre trajo nuevamente a su estelar Mariano Rivera, quien encontró hombres en tercera y primera sin outs, y si bien es cierto que sacó el inning no pudo evitar que se empatara el juego. Por segundo día consecutivo el juego se había ido a extra-innings. Por segundo día consecutivo los Yankees habían tenido oportunidad de anotar carreras en las entradas 11 y 13, y habían fallado
Y en el cierre del 14, apareció de nuevo David Ortiz y empujó con sencillo la carrera del gane. La serie estaba 3-2 a favor de los Yankees.
Los de Nueva York no daban crédito a lo sucedido. Habían perdido dos juegos consecutivos en el Fenway. Ambos en extra-innings. Habían jugado durante 10 horas y 51 minutos. Estaban exhaustos física y mentalmente.
La serie se mudó a Nueva York.
Para el sexto juego de la serie Terry Francono, el manager de los Medias Rojas designó a Curt Schilling para lanzar, más allá de que estaba lesionado de su tobillo. Los Medias Rojas ganaron el juego con score de 4 a 2.
La serie se había empatado. Los Medias Rojas habían remontado una desventaja de tres juegos. Había que jugar el séptimo, el bonito, el que decidía todo
Joe Torre dudaba en que lanzador utilizar. Finalmente se decidió por Kevin Brown, un tipo de malas pulgas que no era bien visto por sus compañeros de equipo. Los Medias Rojas le cayeron a palos desde el mismo inicio del juego. En la primera entrada David Ortiz, otra vez David Ortiz, pegó un cuadrangular de dos carreras. En la segunda Johnny Damon con las bases llenas pegó otro, ésta vez a Javier Vasquez , quien había sustituido a Brown. Los Medias Rojas estaban arriba 6 a 0. Eso fue más que suficiente. El juego terminó con resultado de 10 a 3 a favor de los Medias Rojas.
Los Medias Rojas habían consumado la hazaña. Habían ganado la Serie de Campeonato de la Liga Americana de 2004.
¿Qué le pasó a los Yankees? Semejante fracaso jamás se había visto. Quienes consideran que el pitcheo es el alma del juego, coinciden que la salida de los caballos Pettitte, Clemens y Wells en el año 2003, inició la debacle que culminó con la tremenda derrota aquí recordada".
Damos las gracias a nuestro común amigo D. Julio Buitrago (Secretario General de la Federación Internacional de Dominó) por acordarse de nosotros y facilitarnos los datos necesarios para redactar y colgar esta noticia en Internet.
Vista de una de las terminales, antes de la reforma, del Aeropuerto
Internacional de la Ciudad de México "Benito Juárez"
(construído al norte del antiguo Aeródromo Militar de Balbuena,
Avenida Capitán Carlos León S/N, Colonia Peñón de los Baños,
Delegación Venustiano Carranza, México Distrito Federal,
República Federal de los Estados Unidos Mexicanos).
